Tomas Milian
Información Personal
- Nombre Real
Tomás Quintín
- Seudónimo
Tomas Milian
- Profesión
- Lugar de Nacimiento
La Habana (Cuba)
- Fecha de NAcimiento
- Fecha de Fallecimiento
- País
Autor
- Resumen
- Carrera Cinematografíca
Tomas Milian en sus últimos años.
Tomas Milian, nombre artístico de Tomás Quintín Rodríguez-Varona Milián, nació el 3 de marzo de 1933 en La Habana (Cuba), en el seno de una familia acomodada. Su padre, también llamado Tomás, era un general del ejército vinculado al régimen de Gerardo Machado, y tras la llegada al poder de Fulgencio Batista fue encarcelado. Aquel hombre derrotado acabó quitándose la vida en presencia de su hijo una Nochevieja de mediados de los años cuarenta, una herida que el actor arrastraría durante toda su vida y que él mismo relacionó con la intensidad de su forma de interpretar.
En 1955, deslumbrado por James Dean en Al este del Edén, el joven Tomás dejó Cuba rumbo a Estados Unidos con la idea fija de ser actor. En Miami sobrevivió con empleos humildes, como friegaplatos o aparcacoches, y se matriculó en la Universidad de Miami. Poco después obtuvo la ciudadanía estadounidense y se trasladó a Nueva York.
De La Habana al Actors Studio: los inicios de Tomas Milian
Tomas Milian en Giorno per giorno, disperatamente (Alfredo Giannetti, 1961), su primer papel protagonista en Italia. Imagen de dominio público (Wikimedia Commons).
En Nueva York consiguió entrar en el célebre Actors Studio, donde se formó en el Método bajo la enseñanza de Lee Strasberg y en el entorno de Elia Kazan. Allí debutó en el teatro con una obra escrita para él por Meade Roberts, Maidens and Mistresses at Home at the Zoo, y se curtió en los escenarios del circuito neoyorquino.
En 1958 viajó a Italia para participar en el Festival dei Due Mondi de Spoleto. Allí lo descubrió el director Mauro Bolognini, que le dio su primer papel en el cine italiano en La notte brava (1959) y volvió a contar con él en El bello Antonio (1960). Tomas Milian decidió quedarse en Italia, país en el que viviría más de veinticinco años y cuya nacionalidad adoptó en 1969.
Actor de autor en el cine italiano de los años sesenta
Tomas Milian junto a Daniela Rocca en L’attico (Gianni Puccini, 1962). Imagen de dominio público (Wikimedia Commons).
Durante la primera mitad de los sesenta, Milian trabajó con algunos de los grandes nombres del cine de autor italiano. Fue protagonista por primera vez en Giorno per giorno, disperatamente (Alfredo Giannetti, 1961), intervino en el episodio de Luchino Visconti de Boccaccio ’70 (1962) y en La ricotta, el mediometraje de Pier Paolo Pasolini incluido en RoGoPaG (1963), además de trabajar con Francesco Maselli en Los delfines (1960) y Los indiferentes (1964).
En 1964 se casó con la actriz Margherita «Rita» Valletti, con quien compartió casi cincuenta años de vida hasta la muerte de ella en 2012, y con la que tuvo un hijo. Un año después dio el salto a una gran producción internacional al interpretar al pintor Rafael en El tormento y el éxtasis (Carol Reed, 1965), junto a Charlton Heston. Ligado durante años por un contrato en exclusiva con el productor Franco Cristaldi, al terminar ese vínculo decidió cambiar de rumbo y abrazar el cine popular: él mismo explicaba que podría haberse limitado a las películas intelectuales, pero que no quería aburrirse ni aburrir a nadie.
Tomas Milian, estrella del spaghetti western
Tomas Milian en El precio de un hombre (Eugenio Martín, 1966), su primer western. Fotograma de la película.
Ese giro lo llevó directamente al western europeo. Su primera película del género fue la coproducción hispano-italiana El precio de un hombre (Eugenio Martín, 1966), y ese mismo año llegó el papel que lo convirtió en estrella: Cuchillo, el pícaro peón mexicano perseguido por Lee Van Cleef en El halcón y la presa, de Sergio Sollima. A partir de ahí se convirtió en uno de los rostros imprescindibles del spaghetti western y, sobre todo, del llamado «western zapatista», en el que encarnó con frecuencia a bandidos y revolucionarios mexicanos. A diferencia de lo que ocurriría después, en muchos de sus westerns pudo hablar con su propia voz, y en 1966 fundó además el Tomas Milian Group, con el que compuso e interpretó canciones para algunas de sus películas.
Del poliziottesco al Monnezza: el ídolo popular
Tomas Milian en Milano odia: la polizia non può sparare (Umberto Lenzi, 1974). Imagen de dominio público (Wikimedia Commons).
En los años setenta, Tomas Milian alternó los últimos westerns con el cine policiaco italiano, el llamado poliziottesco. Brilló como psicópata en Milano odia: la polizia non può sparare (Umberto Lenzi, 1974), trabajó con Lucio Fulci en el giallo Angustia de silencio (1972) y, a partir de 1976, se convirtió en un auténtico fenómeno popular en Italia gracias a dos personajes: el ladrón romano «Er Monnezza», creado en Il trucido e lo sbirro (Umberto Lenzi, 1976), y el inspector Nico Giraldi, protagonista de una serie de once comedias policiacas dirigidas por Bruno Corbucci entre 1976 y 1984. En estas películas, Milian escribía sus propias réplicas en jerga romana, aunque su voz era doblada habitualmente por Ferruccio Amendola.
Al mismo tiempo no abandonó el cine de autor: ganó un Nastro d’Argento por La luna (Bernardo Bertolucci, 1979) y trabajó con Michelangelo Antonioni en Identificación de una mujer (1982).
Regreso a Estados Unidos, últimos años y legado
Tomas Milian con Bud Spencer en un fotograma de 1983, de su última etapa en Italia antes de volver a Estados Unidos. Imagen de dominio público (Wikimedia Commons).
En 1985 Tomas Milian regresó a Estados Unidos y empezó una segunda carrera como actor de carácter en Hollywood. Intervino en Revenge (Tony Scott, 1990), Havana (Sydney Pollack, 1990), JFK: caso abierto (Oliver Stone, 1991), Amistad (Steven Spielberg, 1997), Traffic (Steven Soderbergh, 2000), La otra cara del crimen (James Gray, 2000) y La ciudad perdida (Andy García, 2005), además de dar vida al dictador Trujillo en La fiesta del chivo (2005). En televisión apareció en series como Corrupción en Miami, Oz y Ley y orden.
En 2014 el Festival Internacional de Cine de Roma le rindió homenaje con un premio Marc’Aurelio a toda su carrera, recibido entre ovaciones, y ese mismo año publicó su autobiografía, Monnezza amore mio, escrita junto a Manlio Gomarasca. Tomas Milian murió el 22 de marzo de 2017 en su casa de Miami, a los 84 años, a causa de un ictus. Puedes ampliar su trayectoria en su biografía en Wikipedia.
Tomas Milian participó en catorce westerns entre 1966 y 1975, casi todos coproducciones entre Italia y España. Trabajó sobre todo a las órdenes de Sergio Sollima y Sergio Corbucci, además de Giulio Questi, Giulio Petroni, Eugenio Martín o Lucio Fulci, y compartió cartel con Lee Van Cleef, Gian Maria Volonté, Franco Nero, Eli Wallach u Orson Welles. Su especialidad fue el peón, bandido o revolucionario mexicano, astuto, harapiento y lleno de vitalidad, al que dotó de un humor y una humanidad que lo convirtieron en un icono del western zapatista. Varias de sus películas llevan música de Ennio Morricone.
Películas destacadas en el Western
Tomas Milian como Cuchillo en El halcón y la presa (Sergio Sollima, 1966). Fotograma de la película.
- El precio de un hombre (Eugenio Martín, 1966) – José Gómez, el bandido fugado perseguido por el cazarrecompensas de Richard Wyler. Fue su primer western.
- El halcón y la presa (La resa dei conti, Sergio Sollima, 1966) – Cuchillo Sánchez, frente a Lee Van Cleef. Su gran éxito en el género.
- Oro maldito (Se sei vivo spara, Giulio Questi, 1967) – El Extranjero, en uno de los westerns más extraños y violentos de la época, vendido en otros mercados como una aventura de Django.
- Cara a cara (Faccia a faccia, Sergio Sollima, 1967) – Solomon «Beauregard» Bennet, junto a Gian Maria Volonté y William Berger.
- ¡Corre, Cuchillo, corre! (Corri, uomo, corri, Sergio Sollima, 1968) – Cuchillo Sánchez, de nuevo protagonista absoluto.
- Sentencia de muerte (Sentenza di morte, Mario Lanfranchi, 1968) – O’Hara.
- Tepepa (Giulio Petroni, 1969) – Jesús María «Tepepa» Morán, junto a Orson Welles y John Steiner.
- O Cangaceiro (Giovanni Fago, 1969) – Espedito, «el Redentor», en un western ambientado en el nordeste de Brasil, con Ugo Pagliai y Eduardo Fajardo.
- Vamos a matar, compañeros (Sergio Corbucci, 1970) – Modesto Servando Irureta Goyena, «El Vasco», junto a Franco Nero.
- Los hijos del día y de la noche (La banda J. & S. – Cronaca criminale del Far West, Sergio Corbucci, 1972) – Jed, junto a Susan George y Telly Savalas.
- La vita, a volte, è molto dura, vero Provvidenza? (Giulio Petroni, 1972) – Provvidenza, en clave de comedia.
- El bruto, el listo y el capitán (Ci risiamo, vero Provvidenza?, Alberto De Martino, 1973) – Provvidenza.
- El blanco, el amarillo y el negro (Il bianco, il giallo, il nero, Sergio Corbucci, 1975) – Sakura, el samurái, junto a Giuliano Gemma y Eli Wallach.
- Los cuatro del apocalipsis (I quattro dell’apocalisse, Lucio Fulci, 1975) – Chaco, el sádico bandido que atormenta a Fabio Testi y sus compañeros.
Cuchillo y el western zapatista
Tomas Milian como el revolucionario Tepepa en Tepepa (Giulio Petroni, 1969). Fotograma de la película.
El personaje de Cuchillo, nacido de un guion de Sergio Donati y Sollima a partir de una idea de Franco Solinas, fue tan popular que Tomas Milian lo repitió como protagonista en ¡Corre, Cuchillo, corre!. Junto a Tepepa y Vamos a matar, compañeros, forma parte del ciclo de westerns políticos ambientados en la Revolución mexicana que mejor definen la imagen del actor en el género.
Curiosidades
Tomas Milian en Cara a cara (Sergio Sollima, 1967). Fotograma de la película.
- En muchos de sus westerns, como Tepepa o Los hijos del día y de la noche, Milian se dobló a sí mismo, algo poco habitual en una carrera en la que casi siempre fue doblado al italiano.
- Durante el rodaje de Cara a cara tuvo una discusión política tan acalorada con Gian Maria Volonté que llegaron a las manos; Sergio Sollima tuvo que mediar y ambos acabaron pidiéndose disculpas.
- Cantó él mismo temas de sus películas, como «Espanto en el corazón» en ¡Corre, Cuchillo, corre! o las canciones de O Cangaceiro.
- Filmografía
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- Articulos
Solo la filmografía relacionada con el Western.
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