
"Chato el apache: 5 secretos del brutal wéstern de Bronson rodado en Tabernas"
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Subido por: Jose Luis De Vicente Blazquez
- Fecha de Creación:
- Fecha de Actualización: 26 de octubre de 2026
🏜️ Medio siglo después de que Charles Bronson cabalgara por el desierto de Tabernas como un mestizo apache perseguido, todavía quedan piedras que recuerdan aquel rodaje. Una comparativa fotográfica de «antes y ahora» publicada este octubre ha devuelto a la actualidad Chato el apache (Chato’s Land, 1972), uno de los wésterns más duros y menos recordados de los que se rodaron en Almería.
El blog especializado Westerns… All’Italiana! ha recuperado el lugar exacto donde se levantó el decorado del rancho de Ezra Meade, una de las localizaciones clave de la película de Michael Winner. La imagen de 1971 y la de 2026 comparten el mismo perfil de montañas, pero del rancho solo quedan restos de muros de piedra entre los matorrales.
🎬 Chato el apache: el antes y el después de un decorado en Tabernas

En la película, la partida que persigue a Chato hace un alto en el rancho de Meade. Allí descansan, cenan y recuperan fuerzas antes de seguir adelante con su obsesión por dar caza al protagonista. Es un momento de calma tensa, uno de los pocos respiros de una historia que avanza a golpe de emboscadas.
Según la entrada publicada por Westerns… All’Italiana! el 5 de octubre de 2026, aquel rancho se construyó en el desierto de Tabernas. La fotografía actual muestra el mismo escenario: las laderas blanquecinas, la cresta rocosa del fondo y, en primer plano, hileras de piedras que podrían ser los restos de los cercados y muros que se ven en la imagen original.

El blog no precisa el punto exacto dentro del desierto, algo habitual en este tipo de localizaciones, muchas de ellas en terrenos privados o de acceso restringido. Por eso, si alguna vez sales a buscarla, conviene hacerlo con respeto, sin salir de los caminos autorizados y sin llevarse ni una sola piedra: son, literalmente, patrimonio del cine.
🤠 Una venganza en el Nuevo México de 1870… rodada en Almería
La trama de Chato el apache es sencilla y brutal. Pardon Chato, un mestizo apache interpretado por Charles Bronson, mata en defensa propia a un sheriff que lo humilla con insultos racistas en una cantina. Huye, y un antiguo capitán confederado, Quincey Whitmore (Jack Palance), organiza una partida de veteranos y vecinos para atraparlo.

Lo que empieza como una cacería se convierte en una pesadilla para los perseguidores. Tras atacar el hogar de Chato y maltratar a su mujer, los hombres de Whitmore descubren que el cazado se ha convertido en cazador. Chato los va eliminando uno a uno en su propio terreno mientras la partida se descompone entre peleas internas y desconfianza.
Aunque la acción transcurre en el Nuevo México de la década de 1870, todo se rodó en la provincia de Almería. Según el catálogo del American Film Institute, el rodaje se desarrolló entre principios de mayo y principios de julio de 1971. El crítico Vincent Canby, que destrozó la película en The New York Times, no pudo evitar elogiar sus «preciosos paisajes» almerienses.
🎥 Michael Winner y Charles Bronson: el comienzo de una sociedad explosiva
Chato el apache fue la primera película que el británico Michael Winner dirigió con Charles Bronson. Aquella colaboración acabaría siendo una de las más rentables de los años setenta: después llegarían Fríamente… sin motivos personales (The Mechanic, 1972), The Stone Killer (1973) y, sobre todo, El justiciero de la ciudad (Death Wish, 1974) y sus secuelas.

Winner produjo también la película a través de su compañía, Scimitar Films, con distribución de United Artists. El guion lo firmó Gerald Wilson, la fotografía corrió a cargo de Robert Paynter y la música, seca y nada melódica, la compuso Jerry Fielding, el mismo músico de Grupo salvaje.
El equipo técnico tuvo un importante componente español. La dirección artística fue de Manolo Mampaso y entre los ayudantes de dirección figuraba Antonio Tarruella, dos nombres habituales en las producciones internacionales que llegaban a España en aquellos años. Almería vivía entonces su gran década dorada como plató del Oeste.
⭐ Un reparto de lujo para un wéstern sin piedad
Junto a Bronson y Palance, el reparto reunía a algunos de los mejores secundarios de Hollywood: James Whitmore, Simon Oakland, Ralph Waite (el futuro padre de Los Walton), Richard Jordan, Victor French y Richard Basehart, además de Sonia Rangan como la mujer de Chato.

La gran paradoja es que el protagonista apenas habla. Bronson pronuncia unas quince frases en toda la película, y trece de ellas son en dialecto apache. Su presencia física, su mirada y su silencio hacen el resto. Rozando ya los 50 años, el actor aparece buena parte del metraje con poco más que un taparrabos, algo que la crítica posterior ha destacado como una exhibición de forma física poco habitual.
Chato apenas habla, pero su silencio pesa más que cualquier diálogo. Es el cazado que se convierte en cazador en un desierto que conoce mejor que nadie.
🔍 5 curiosidades del rodaje de Chato el apache en Almería

1. Marlon Brando estuvo en la quiniela. Según la revista Variety de noviembre de 1970, recogida por el AFI, Brando fue considerado inicialmente para el papel protagonista antes de que el proyecto acabara en manos de Bronson.
2. Apache aprendido con grabaciones. Para sus escasas líneas en lengua apache, Bronson estudió con grabaciones preparadas expresamente para él. Una anécdota curiosa para un actor que construyó su carrera precisamente sobre el poder de los silencios.
3. Barbas de verdad. Winner quería realismo, así que los actores se dejaron crecer su propia barba y bigote durante el rodaje en lugar de recurrir a postizos. El aspecto sucio y agotado de la partida no es solo maquillaje.
4. Una polémica con los caballos. El tratamiento de los animales generó críticas en la prensa británica tras el estreno. Winner defendió que los caballos que caían en escena no resultaban heridos, aunque el episodio ha acompañado siempre a la película y hoy sería impensable.
5. ¿Una alegoría de Vietnam? Muchos críticos han leído la película como una metáfora de la presencia estadounidense en Vietnam: hombres que invaden una tierra ajena y acaban derrotados por un enemigo invisible. El guionista quería reflejar la opresión de las minorías, y el público de 1972 difícilmente pudo pasar por alto los paralelismos.
🏜️ Tabernas, el desierto que se convirtió en Nuevo México
Cuando Winner y Bronson llegaron en 1971, el desierto de Tabernas llevaba ya años acogiendo producciones del Oeste. Los decorados levantados para los spaghetti westerns de Sergio Leone y compañía convivían con ranchos, fuertes y pueblos construidos para producciones británicas y estadounidenses que buscaban paisajes áridos a buen precio.

Algunos de esos decorados sobrevivieron y se convirtieron en los poblados que hoy visitan miles de turistas, como cuenta nuestra historia completa de Fort Bravo. Otros, como el rancho de Meade, se construyeron para una sola película y desaparecieron con el paso de los años, dejando apenas cimientos y piedras dispersas.
Rastrear esas huellas se ha convertido en una auténtica afición. Investigadores como Mero García, del que ya te hablamos en este reportaje sobre 37 escenarios reales de wéstern en Almería y Granada, y blogs como Westerns… All’Italiana! comparan fotogramas con el terreno actual para recuperar la memoria de cada rincón.
Bronson, por cierto, no solo rodó en Almería. También cabalgó por la Comunidad de Madrid en varias producciones, como recordamos en nuestra ruta sur del cine del Oeste en Madrid.
📽️ Recepción: de la crítica feroz a la revisión
En su estreno, en mayo de 1972, Chato el apache recibió críticas muy duras. Canby la calificó de wéstern de venganza largo y absurdo, y otras publicaciones la despacharon como sangrienta y excesiva, un desperdicio de su magnífico reparto.
Con el tiempo, sin embargo, la película ha ganado defensores. Revisiones posteriores la consideran un wéstern eficaz y a menudo perturbador, con una dirección sólida y una gran interpretación de Bronson. Su violencia seca, su mirada sobre el racismo y su retrato de una partida que se autodestruye la acercan más al wéstern crepuscular de los setenta que al Oeste clásico.
Su banda sonora, obra de Jerry Fielding, fue editada en CD por Intrada Records en 2008, y el cineasta John Landis le dedicó uno de sus comentarios en Trailers from Hell, señal de que el título conserva un público fiel entre los aficionados al género.
🧭 Para saber más
Puedes ver la comparativa original del rancho de Meade en Westerns… All’Italiana!, uno de los blogs más activos sobre spaghetti western y wéstern europeo, y consultar la ficha completa de producción en el catálogo del AFI.
🐎 ¿Has visto Chato el apache? ¿Sabías que ese Nuevo México de Bronson era en realidad el desierto de Tabernas? Si conoces la ubicación del rancho de Meade o tienes fotos de la zona, cuéntanoslo en los comentarios.





