
"Rodajes en Colmenar Viejo: la Basílica que Paul Naschy llenó de terror"
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Subido por: Jose Luis De Vicente Blazquez
- Fecha de Creación:
- Fecha de Actualización: 26 de octubre de 2026
⛪ Los rodajes en Colmenar Viejo no se limitaron nunca al wéstern de la Dehesa de Navalvillar: el propio centro histórico del pueblo, también prestó su propio centro histórico, con su basílica gótica al frente, a décadas de cine de terror, comedia y drama español. Un reportaje de ‘Callejeando’, el programa de Telemadrid dedicado a recorrer pueblos de la región, repasó hace unos meses la Plaza del Pueblo y la calle Iglesia para destapar algo que muchos vecinos conocen de memoria y pocos forasteros sospechan: la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora ha sido, durante generaciones, uno de los decorados más socorridos del cine rodado en Madrid.
🎬 Rodajes en Colmenar Viejo: un pueblo que vivía de salir en las películas
Carlos Santos, miembro de la asociación ‘Colmenar Viejo, Tierra de Cine’ —presidida por el actor Saturnino García, rostro habitual del spaghetti western—, fue el encargado de guiar a Telemadrid por las calles que rodean la basílica. Según su relato, la explicación de que tantos equipos de rodaje eligieran Colmenar Viejo no tiene nada de misteriosa: los vecinos trabajaban como figuración bien pagada, y una sola semana de rodaje podía equivaler a un jornal similar al de un mes de trabajo o más. En un pueblo agrícola y ganadero de mediados del siglo XX, esa diferencia económica bastaba para que medio Colmenar se echara a la calle en cuanto llegaban los camiones de producción.
Ese mismo fenómeno, trasladado a la cercana Dehesa de Navalvillar, es el que convirtió a Colmenar Viejo y Manzanares el Real en uno de los platos de wéstern más activos de toda Europa durante los años sesenta y setenta. Pero el centro del pueblo, con su basílica y su plaza, tiró por un camino distinto: en vez de vaqueros y poblados del Oeste, lo que encontró allí el cine español fue un decorado perfecto de pueblo castellano con siglos de historia encima.

⛪ La Basílica de la Asunción, mucho más que un telón de fondo gótico
La Basílica de la Asunción de Nuestra Señora no es un decorado improvisado: es un templo gótico declarado Bien de Interés Cultural en 1997, con la categoría de bien inmueble, y uno de los edificios religiosos más notables de toda la sierra de Madrid. Su envergadura y su fachada de piedra, con la torre del reloj asomando sobre los tejados de la Plaza del Pueblo, la convierten en un fondo visual que cualquier director de los años sesenta o setenta hubiera firmado sin pensarlo: autenticidad histórica gratuita, a menos de una hora de los estudios madrileños.
Esa combinación —patrimonio real, cercanía a Madrid y vecinos dispuestos a trabajar de extras— es exactamente la misma fórmula que, aplicada al paisaje en vez de a la arquitectura, convirtió la Dehesa de Navalvillar en uno de los decorados western olvidados más prolíficos de Madrid. La diferencia es que, mientras el wéstern necesitaba construir sus propios poblados de madera, el centro de Colmenar Viejo ya venía con el decorado puesto desde haca siglos.
😱 Cuando el terror de Paul Naschy se instaló junto a la basílica
El ejemplo más llamativo que rescata el reportaje de Telemadrid es el de ‘Inquisición’ (1976), la película dirigida y protagonizada por Paul Naschy, el actor español que durante décadas fue la cara más reconocible del cine de terror patrio. La fachada de la basílica, vista desde la Plaza de Luis Gutiérrez, sirvió de telón para varias de sus escenas, aportando ese aire de pueblo castellano opresivo que la trama de brujería y persecución religiosa necesitaba sin tener que salir de la Comunidad de Madrid.

Años antes, el mismo entorno ya había servido a otro título de género: ‘Ella y el miedo’, de León Klimovsky, con la actriz May Heatherly posando directamente frente a la fachada de la basílica. Klimovsky, habitual colaborador del propio Naschy en numerosos títulos de terror de los setenta, encontró en Colmenar Viejo el mismo tipo de autenticidad arquitectónica que buscaban los equipos de wéstern a pocos kilómetros de allí, solo que aplicada a historias de miedo en vez de a tiroteos en el desierto.

🎭 De Lola Flores a un drama bélico con Alain Delon y Anthony Quinn
El terror fue solo una parte del catálogo. La Plaza del Pueblo y los alrededores de la basílica aparecen también en ‘Alegre juventud’, la comedia de Mariano Ozores, y en ‘Juana La Loca… de vez en cuando’, la particular revisión de José Ramón Larraz protagonizada por Lola Flores y José Luis López Vázquez. A ellas se suman dos series de televisión, ‘Monasterios reales’ y ‘Ana y los siete’ —esta última con Ana Obregón en el reparto—, además del cortometraje ‘La noche mágica’, todos ellos atraídos por el mismo decorado de piedra centenaria.
El título más inesperado de la lista es, probablemente, ‘Mando perdido’ (‘Lost Command’, 1966), el drama bélico de Mark Robson ambientado en la guerra de Argelia, con Anthony Quinn y Alain Delon encabezando el reparto. Junto a ‘La hija rebelde’, también rodada en la Plaza del Pueblo, demuestra hasta qué punto Colmenar Viejo funcionó durante años como un decorado comodín capaz de pasar por pueblo castellano, escenario colonial o plató de terror según lo exigiera el guión de turno.
🎥 El Cine San Lorenzo, el plató que el pueblo todavía espera recuperar
Ligado a esa misma vocación cinematográfica aparece el Cine San Lorenzo, una sala que lleva décadas sin exhibir una sola película pero que, lejos de desaparecer del todo, encontró una segunda vida como plató: fue escenario de la serie ‘Las noches de Tefía’, uno de los títulos más comentados de la televisión española reciente. Carlos Santos recuerda la sala con una frase que resume el cariño del pueblo por su propio cine: “Teníamos nuestro Cine San Lorenzo”. Su compra por parte del ayuntamiento para rehabilitarlo sigue pendiente, a la espera de que la memoria cinematográfica de Colmenar Viejo encuentre, por fin, un espacio físico donde contarse de forma permanente.
Según Santos, Colmenar Viejo no ha dejado de ser plató: la misma semana del reportaje de Telemadrid, un equipo rodaba un documental en los Estudios Aroztegui, y la localidad sigue apareciendo en capítulos de series recientes. El propio entrevistado reconoce que ver rodar películas de niño despertó en él, y en buena parte de su generación, una auténtica vocación cinefíla que hoy mantiene viva la asociación ‘Colmenar Viejo, Tierra de Cine’.
🤠 El hilo que une la basílica con el wéstern europeo
Aunque la basílica y la Plaza del Pueblo no vieron rodarse wésterns propiamente dichos, forman parte del mismo ecosistema que, a pocos kilómetros, convirtió Colmenar Viejo en el primer poblado del Oeste construido en España, cuatro años antes de que naciera Golden City en Hoyo de Manzanares. Los mismos vecinos que hacían de figurantes en ‘Inquisición’ o en ‘Mando perdido’ eran, muy probablemente, los mismos que se disfrazaban de vaqueros y forajidos en la Dehesa de Navalvillar cuando el guión lo pedía en vez de sotanas o sables coloniales.
Esa doble vida —pueblo de terror y drama por un lado, meca del wéstern europeo por otro— es, en el fondo, la mejor prueba de que Colmenar Viejo no fue un decorado de usar y tirar, sino una auténtica industria local que durante décadas puso cara, casas y basílica a medio cine español: pocos municipios de la Comunidad de Madrid pueden presumir de unos rodajes en Colmenar Viejo tan constantes, tan variados en género y tan poco conocidos fuera de sus propias calles. La próxima vez que alguien visite la Plaza del Pueblo para ver de cerca la Basílica de la Asunción, quizá merezca la pena preguntarse cuántas escenas se rodaron exactamente bajo esa misma torre. Puede verse el reportaje completo de ‘Callejeando’ y la entrevista a Carlos Santos en Colmenar Viejo, Tierra de Cine. ¿Cuántos otros rincones de la Comunidad de Madrid esconden todavía una filmografía tan larga como esta, sin que nadie se haya molestado en contarla?





