
"El primer poblado del oeste en España: Colmenar Viejo, cuatro años antes que Golden City"
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Subido por: Jose Luis De Vicente Blazquez
- Fecha de Creación:
- Fecha de Actualización: 26 de septiembre de 2026
🤠 Cuatro años antes de que Sergio Leone levantara Golden City en Hoyo de Manzanares, ya hubo en la Comunidad de Madrid un poblado del Oeste completo: calles, fachadas, un cementerio y hasta un asentamiento indígena, construidos en 1958 para una comedia británica hoy casi olvidada. Se llamaba «La rubia y el sheriff», se rodó en la Dehesa de Navalvillar de Colmenar Viejo, y fue, según la documentación de la asociación Colmenar Viejo, Tierra de Cine, el primer poblado del oeste en España en tener calles, edificios y decorado completo, aunque fuera de carácter desmontable.

🏜️ Antes hubo wéstern, pero no hubo poblado
El primer largometraje wéstern rodado en España no necesitó ningún decorado: fue «Oro vil», dirigida por Eduardo García Maroto en 1941 y filmada entre las rocas de La Pedriza, en Manzanares el Real, aprovechando un paisaje que ya recordaba al sudoeste norteamericano sin necesidad de levantar una sola fachada. Tuvieron que pasar diecisiete años para que alguien construyera, por primera vez en suelo español, un poblado del Oeste propiamente dicho.
Esa primera vez llegó en 1958, de la mano de una superproducción angloamericana con un título poco recordado hoy: «La rubia y el sheriff» («The Sheriff of Fractured Jaw»), una comedia de la 20th Century Fox dirigida por Raoul Walsh y protagonizada por Kenneth More y Jayne Mansfield. La película cuenta la historia de un pistolero británico que llega por accidente a un pueblo del Oeste americano y termina convertido en su sheriff, en un tono de comedia ligera muy alejado del wéstern serio que España acabaría asociando al género una década después.
En la España de finales de los cincuenta, con la industria del cine internacional empezando a descubrir el país como plató barato y versátil gracias a los acuerdos de coproducción y a unos costes de producción muy inferiores a los de Hollywood o Londres, esta película necesitaba algo que hasta entonces nadie había construido en el país: una city del Oeste completa, con calles y fachadas suficientes para rodar exteriores durante varias semanas.
🔨 Francisco Prósper, el valenciano que construyó el primer poblado
Según documenta Domingo Lizcano en su libro «Francisco Prósper, creador de ilusiones», el encargado de levantar el decorado fue precisamente Prósper, un artesano valenciano especializado en la construcción de fallas que, siguiendo la dirección de arte del británico Bernard Robinson —habitual de los estudios Hammer en el Reino Unido—, edificó en la Dehesa de Navalvillar de Colmenar Viejo una city del Oeste compuesta por fachadas y edificios vacíos, ya que los interiores se rodaban en estudio.
Junto al poblado principal, Prósper levantó también un asentamiento indígena, un cementerio y varias cabañas aisladas, todo ello situado de forma cercana entre sí para facilitar el rodaje.

El rodaje se llevó a cabo en junio de 1958 y tuvo eco en la prensa de la época, que publicó el título provisional de la película como «El sheriff de Mandíbula Rota». El No-Do, el noticiario oficial del franquismo que se proyectaba obligatoriamente antes de cada película en los cines españoles, llegó incluso a dedicarle una pieza propia, prueba de que la llegada de un decorado semejante a la sierra de Madrid no pasó desapercibida para sus contemporáneos, poco acostumbrados a ver vaqueros y tiípis a las puertas de la capital.
La presencia de Jayne Mansfield, una de las estrellas más fotografiadas de Hollywood en aquellos años, contribuyó a que el rodaje se convirtiera en un pequeño acontecimiento social en la comarca. No era habitual que una actriz de su magnitud pisara los pueblos de la sierra de Madrid, y su visita quedó recogida en las crónicas locales como una de las curiosidades más comentadas de aquel verano de 1958, años antes de que Clint Eastwood o Charles Bronson convirtieran estas mismas tierras en escenario habitual de sus rodajes.
📦 Un decorado que duró lo que duró el rodaje
A diferencia de lo que ocurriría después en Hoyo de Manzanares o en la propia Dehesa de Navalvillar, el poblado de «La rubia y el sheriff» no estaba pensado para durar. Terminado el rodaje, el decorado se desmontó por completo, y la Dehesa de Navalvillar volvió a quedar vacía durante años, sin rastro visible de que allí hubiera existido, por primera vez en España, una city entera del Oeste.
No sería hasta 1962 cuando se construyera el siguiente decorado de estas características en la región, esta vez ya de carácter estable: el poblado de Hoyo de Manzanares donde Sergio Leone rodaría la mayor parte del metraje de «Por un puñado de dólares», la película que daría inicio a la Trilogía del Dólar y que, según hemos contado en nuestro reportaje sobre Golden City, consolidaría el wéstern europeo como género propio.
🏘️ 1963: la Dehesa de Navalvillar estrena su poblado permanente
La propia Dehesa de Navalvillar de Colmenar Viejo, escenario del decorado desmontable de 1958, tuvo que esperar hasta 1963 para tener su primer poblado del Oeste estable, construido en el mismo terreno donde años antes se había levantado y desmontado el de «La rubia y el sheriff». Esta vez los constructores fueron Félix Michelena y Augusto Lega, y la primera película en rodarse allí fue «Fuera de la ley», dirigida por León Klimovsky y protagonizada por Jack Taylor y George Martin, el mismo Jack Taylor al que Hoyo de Manzanares rindió homenaje este mismo verano tras su fallecimiento.
En ese poblado estable, que repasamos con más detalle en nuestro reportaje sobre los decorados olvidados de la Dehesa de Navalvillar, Sergio Leone rodaría años después secuencias de «La muerte tenía un precio» y «El bueno, el feo y el malo», con casi una década de actividad frenética y decenas de producciones aprovechando sus calles, entre ellas «Las petroleras», «Antes llega la muerte» o «Django».
El último decorado western que acogió la Dehesa de Navalvillar fue la parada de postas construida para «Stop Over in Hell» («Parada en el infierno»), rodada en el otoño de 2015. Tras pasar a titularidad municipal, la falta de mantenimiento condenó el decorado a un deterioro progresivo que terminó en su demolición, sin que llegara a ser rehabilitado: el cierre de un círculo que había empezado, medio siglo antes, con las fachadas efimeras de «La rubia y el sheriff».
🎞️ Por qué esta historia importa hoy
Reconstruir esta cronología no es solo un ejercicio de arqueología cinematográfica. Cambia, de hecho, una idea muy asentada sobre el nacimiento del wéstern europeo en España: no fue Golden City, en Hoyo de Manzanares, el primer lugar donde se levantó un poblado completo del Oeste, sino la Dehesa de Navalvillar de Colmenar Viejo, cuatro años antes, para una comedia británica que hoy apenas se recuerda fuera de los círculos más especializados.
Lo que sí es cierto es que aquel primer decorado fue efímero, mientras que Golden City y, más tarde, el poblado estable de la propia Dehesa de Navalvillar, sí permanecieron en pie el tiempo suficiente para acoger las producciones que terminarían definiendo el género: las películas de Sergio Leone, Sergio Corbucci y Sergio Sollima que convirtieron esta esquina de la sierra de Madrid en el verdadero origen del spaghetti western antes de que Almería tomara el relevo en los años posteriores.
Es también un recordatorio de lo frágil que ha sido siempre la memoria material de estos decorados: si no fuera por la documentación de investigadores como Domingo Lizcano y por el trabajo de asociaciones locales como Colmenar Viejo, Tierra de Cine, la existencia misma de este primer poblado de 1958 habría desaparecido junto con las fachadas que lo formaban, sin dejar más rastro que un par de fotografías de época y una referencia en el No-Do.
La próxima vez que alguien diga que el wéstern europeo nació en Hoyo de Manzanares, convendrá matizarlo: nació allí para quedarse, pero su primer poblado, el que le enseñó a España cómo se construye una city del Oeste, se levantó cuatro años antes, a pocos kilómetros de distancia, para una película que ya casi nadie recuerda.





