
"Fort Bravo: la historia completa del poblado del oeste que convirtió Almería en la meca del spaghetti western"
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Subido por: Jose Luis De Vicente Blazquez
- Fecha de Creación:
- Fecha de Actualización: 1 de octubre de 2026
En pleno Desierto de Tabernas, a apenas dos kilómetros del pueblo que le da nombre, hay un lugar donde las calles de tierra, las fachadas de madera y los duelos al mediodía llevan más de sesenta años sin dejar de suceder. Se llama Fort Bravo, aunque generaciones de espectadores lo conocieron primero como Texas Hollywood, y es, sencillamente, el decorado de cine western más grande y más antiguo de Europa que sigue en pie y en activo.
Este mismo año, sus calles han vuelto a llenarse de cámaras: Terence Hill regresó al desierto de Almería para rodar The Socceritos, un cortometraje publicitario ligado al Mundial de Fútbol 2026, cerrando un círculo que empezó aquí mismo en 1969, junto a Bud Spencer. Es la mejor excusa para contar, de principio a fin, la historia completa de un lugar que empezó siendo un plató prestado a un puñado de productoras italianas y terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos turísticos del cine en España.
🔄 Actualización (1 de octubre de 2026): Rafael Molina, comprador del poblado en 1981 y director de Fort Bravo durante más de cuatro décadas, falleció el 29 de septiembre de 2026 a los 74 años. Puedes leer su historia completa y la despedida del sector en spanishwestern.com.
De un puñado de decorados a la meca del spaghetti western
La historia de Fort Bravo empieza, como la de casi todo el western almeriense, a comienzos de los años 60. Europa vivía el primer gran boom del cine del Oeste y las productoras, en busca de paisajes que recordaran al desierto norteamericano sin cruzar el Atlántico, encontraron en el Desierto de Tabernas su sustituto perfecto: aridez, luz constante y una orografía que, con un buen decorado delante, podía pasar por Arizona o Texas sin que nadie lo notara.
Fue en ese contexto cuando se levantó el llamado poblado de Juan García, propietario entonces de estos decorados de cine, en el mismo emplazamiento donde hoy se encuentra Fort Bravo. Según recoge la propia empresa en su historia oficial, la primera película que se rodó parcialmente allí fue nada menos que El bueno, el feo y el malo (1966), de Sergio Leone, la tercera y más célebre entrega de su trilogía del dólar. Un año más tarde, en 1967, el poblado acogió el rodaje íntegro de De hombre a hombre, consolidando su uso como plató permanente.
Conviene precisar algo que suele generar confusión: no fue este el primer decorado del oeste construido en Almería —esa distinción corresponde a sets anteriores levantados por productoras alemanas e italianas ya desde finales de los 50—, pero sí es, de largo, el que ha sobrevivido más tiempo en activo sin apenas interrupción, algo que ni Mini Hollywood ni otros platós de la zona pueden decir con la misma continuidad.
Los años en los que aquí solo se rodaba cine
Durante buena parte de los años 60 y 70, el poblado de Juan García no fue un destino turístico: era, literalmente, una fábrica de películas. Se alquilaba a productoras para rodajes, anuncios, cortometrajes y videoclips, y su actividad diaria consistía en montar y desmontar decorados, no en recibir visitantes.
La curiosidad, sin embargo, acabó imponiéndose. La fama de los rodajes se extendió entre los vecinos de la zona y algunos turistas que, atraídos por el boca a boca, se acercaban a preguntar si podían ver de cerca aquellos decorados que habían visto en el cine. Al principio, el único empleado permanente del recinto era un guarda, que aceptaba propinas a cambio de dejar fotografiar los escenarios. Con el tiempo, el propio guarda empezó a llevar botellas de agua y bocadillos para vender a un público cada vez más numeroso: la semilla, sin que nadie lo planeara todavía como negocio, de lo que Fort Bravo acabaría siendo.
1981: de plató de alquiler a atracción turística
El punto de inflexión llegó en 1981. Tras quince años dedicado casi en exclusiva al cine, el poblado cambió de manos: fue adquirido por Rafael Molina, entonces especialista de cine y, hasta su muerte en septiembre de 2026, director de Fort Bravo, y por Paco Ardura, coordinador de semovientes (el equipo responsable de los animales en los rodajes). La condición de la venta fue que el recinto siguiera dedicado a las producciones cinematográficas, y al año siguiente ambos constituyeron la sociedad Decorados Cinematográficos Almería.
Quien quiera profundizar en la figura de Rafael Molina puede leer esta entrevista, publicada originalmente en Diario de Almería, en la que repasa casi medio siglo dedicado al cine.
Fue entonces cuando se formalizó, por primera vez, una entrada de pago para el público general: 25 pesetas por persona para poder recorrer el llamado recinto de «Decorados Cinematográficos». Una cifra simbólica que marca, en la práctica, el nacimiento de Fort Bravo como negocio turístico, veinte años después de su nacimiento como plató.
1984: nace el primer espectáculo del oeste
Tres años después de abrir sus puertas al turismo, en 1984, el recinto estrenó su primer show del oeste: una representación teatral entre vaqueros con peleas, tiroteos y caídas en plena calle principal, pensada para dar contenido a las visitas más allá del simple paseo por los decorados. Aquel primer espectáculo, que solo se representaba en verano, es el germen directo de los duelos y tiroteos que hoy en día siguen celebrándose varias veces al día en el mismo escenario.
Con el show llegaron también los primeros servicios adicionales: paseos a caballo y un Saloon Bar que, con los años, se convertiría en parada obligada para cualquier visitante.
El duelo al sol, la imagen que se convirtió en símbolo de Fort Bravo
Si hay una escena que resume Fort Bravo en una sola fotografía, es la del duelo: dos pistoleros frente a frente en mitad de la calle principal, bajo el sol de Tabernas, a punto de desenfundar. La estampa no es casual. Desde aquel primer espectáculo de 1984, el duelo al mediodía se convirtió en el número central de los shows del oeste, el momento que el público espera y el que con más frecuencia protagoniza los carteles, postales y campañas promocionales del recinto. No es una casualidad tampoco que sea esta la imagen que más se repite entre los visitantes que suben sus fotos a internet: pocos rincones resumen mejor el spaghetti western que dos siluetas enfrentadas con el desierto de fondo.
De Decorados Cinematográficos a Texas Hollywood… y a Fort Bravo
El nombre del recinto ha cambiado dos veces desde aquella primera etapa como «Decorados Cinematográficos». A principios de los años 90 pasó a llamarse Texas Hollywood, la denominación con la que todavía hoy lo identifican muchos visitantes internacionales y bajo la que aparece registrado, de hecho, en la Wikipedia en inglés. Fue en esta etapa cuando se incorporaron el restaurante, la tienda de recuerdos, el estudio fotográfico, los paseos en carro de caballos y las primeras cabañas rurales, además de construirse el Fuerte Militar y el campamento indio que hoy dan al recinto buena parte de su carácter.
Ya en torno a 2008 llegó el segundo cambio de nombre, el definitivo: Fort Bravo, en homenaje a ese mismo Fuerte Militar que se había convertido en la imagen más reconocible del recinto. Fue también entonces cuando se construyó la piscina, que con el tiempo se ha convertido en uno de los grandes reclamos del verano almeriense —y que, de hecho, en 2026 ha estrenado cubierta para poder utilizarse fuera de temporada—.
Precisamente esa dualidad arquitectónica es una de las señas de identidad menos conocidas de Fort Bravo: el recinto se divide en dos zonas con estilos completamente distintos construidas espalda con espalda. Por un lado, el sector «americano», con herrería, cárcel, hotel, horca y las clásicas fachadas de tablazón (clapboard) del Viejo Oeste estadounidense. Por otro, un sector «mexicano» con plaza, iglesia y casas propias de un pueblo tradicional del norte de México, pensado para rodajes ambientados al otro lado de la frontera.
Un plató que nunca dejó de rodar
Lo que distingue a Fort Bravo de otros parques temáticos del oeste almeriense es que nunca ha dejado de ser, ante todo, un plató de cine en activo. Mientras miles de turistas lo visitan cada año, sus calles siguen recibiendo con regularidad rodajes profesionales, algo que la propia Fort Bravo reivindica como su gran diferencia frente a la competencia.
La era dorada del spaghetti western
Además de El bueno, el feo y el malo y De hombre a hombre, el recinto y su entorno inmediato vivieron durante los años 60 y 70 el desfile de buena parte del spaghetti western europeo, con producciones como La muerte tenía un precio (1965) o Por un puñado de dólares, que consolidaron el desierto de Tabernas —y con él, estos decorados— como epicentro mundial del género.
Del cine de época a las series internacionales
La actividad como plató no se detuvo con el fin del spaghetti western clásico. Entre 2000 y 2001 se rodó aquí buena parte de la serie estadounidense Queen of Swords, aprovechando tanto el sector mexicano del recinto —convertido en el pueblo ficticio de Santa Helena— como el desierto circundante; la cárcel del sector americano llegó a doblar como cárcel española de la serie. Años más tarde, en 2012, Fort Bravo y el cercano Mini Hollywood/Oasys sirvieron de escenario al episodio de Doctor Who «A Town Called Mercy«, y estas mismas calles protagonizaron el videoclip de Personal Jesus, de Depeche Mode.
La lista de producciones recientes sigue creciendo. Chiquito de la Calzada rodó aquí escenas de la comedia Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera (1997); la tercera temporada de Penny Dreadful (2016) reutilizó sus decorados; en 2018, Jake Gyllenhaal protagonizó en Fort Bravo parte del western Los hermanos Sisters; y en 2022, Travis Fimmel, el protagonista de Vikingos, cabalgó por estas mismas calles durante el rodaje de la serie That Dirty Black Bag. La producción más reciente, ya en 2026, ha sido The Socceritos, un anuncio western ligado al Mundial de Fútbol 2026 rodado en Suiza pero filmado íntegramente en Fort Bravo.
El desierto que prestó su nombre a medio Hollywood
Fort Bravo no ha vivido solo de sus propios decorados. El Desierto de Tabernas en el que se asienta —declarado además Paraje Natural protegido, el único desierto de Europa continental— ha sido, en un radio de pocos kilómetros, escenario de superproducciones que nada tienen que ver con el western: Lawrence de Arabia (1962), Patton (1970), Conan el Bárbaro (1982), Indiana Jones y la última cruzada (1989) o, ya en tiempos recientes, Juego de Tronos (2016) y Exodus: Dioses y Reyes (2014) se rodaron en este mismo entorno, aprovechando la luz y la orografía que en su día atrajo a Sergio Leone. No todas estas producciones utilizaron los decorados de Fort Bravo en particular —muchas se rodaron en el desierto abierto o en otros platos cercanos—, pero todas forman parte de la misma razón por la que Almería sigue siendo, más de sesenta años después, uno de los grandes platós naturales de Europa.
Fort Bravo, Mini Hollywood y Western Leone: tres poblados, una misma leyenda
Quien visite el Desierto de Tabernas por primera vez suele sorprenderse al descubrir que Fort Bravo no está solo: a pocos kilómetros conviven otros dos poblados del oeste nacidos de la misma fiebre cinematográfica, Mini Hollywood (Oasys) y Western Leone, levantado este último expresamente para Hasta que llegó su hora (1968), de Sergio Leone. Los tres comparten origen —decorados construidos para el spaghetti western que, con el tiempo, se reconvirtieron en atracción turística—, pero cada uno ha desarrollado una personalidad distinta: Mini Hollywood ha apostado por un zoo grande y una oferta familiar muy completa; Western Leone conserva un aire más íntimo y menos masificado; y Fort Bravo, como se ha visto, ha primado su continuidad como plató de cine profesional por encima de las otras dos, algo que explica por qué sigue recibiendo rodajes internacionales casi cada año.
Para el visitante, esta convivencia es una buena noticia: quien se aloje unos días en la zona puede combinar la visita a Fort Bravo con una escapada a cualquiera de los otros dos poblados, o con el Museo Carlo Simi en Sad Hill, sin necesidad de moverse de un radio de pocos kilómetros alrededor de Tabernas.
Terence Hill y Bud Spencer: el vínculo que atraviesa generaciones
Pocos nombres están tan ligados a la memoria sentimental de Fort Bravo como el de Terence Hill. Según ha recordado la propia empresa, el actor rodó en estos decorados ya en 1969, en plena época dorada de su pareja artística con Bud Spencer, uno de los tándems más populares del western europeo. En 2016, esa relación con Almería se reconoció formalmente con la entrega a Hill del premio del Almería Western Film Festival (AWFF).
Ese vínculo se ha vuelto a activar este mismo 2026. Terence Hill regresó al Desierto de Tabernas para protagonizar The Socceritos, la producción publicitaria vinculada al Mundial de Fútbol 2026 que reúne cine, deporte y western en un mismo rodaje, más de medio siglo después de su primer paso por estos decorados. Fort Bravo lo ha resumido con una frase que define bien su propia identidad: aquí «el cine no es historia pasada, es presente».
Qué ver y hacer en Fort Bravo hoy
Más de sesenta años después de su fundación, Fort Bravo combina su función como plató activo con una oferta turística pensada para todos los públicos. La visita incluye, de forma orientativa, lo siguiente:
Espectáculos western en directo, con tiroteos, duelos al sol y peleas de saloon que se representan varias veces al día en la calle principal; un número de can-can en el propio Saloon; paseos en carro de caballos por el recinto, incluidos en la entrada; la posibilidad de montar a caballo por el desierto circundante; un pequeño zoo dentro del recinto, más modesto que el de su vecino Mini Hollywood/Oasys pero suficiente para completar la visita en familia; el Fuerte Militar y el campamento indio, añadidos en los años 90; y una piscina temática, ya con cubierta para poder usarse fuera de temporada, que en verano se convierte en uno de los grandes atractivos del recinto.
Quienes quieran alargar la experiencia pueden alojarse en las cabañas de madera o en la zona de camping adjunta, gestionada como Camping Fort Bravo, con parcelas, duchas y acceso directo al poblado.
Precios, horarios y cómo llegar
Fort Bravo se encuentra en el Desierto de Tabernas, a pocos kilómetros al norte de la N-340 (a la altura del kilómetro 468) y a unos 25 kilómetros de la capital, Almería. El recinto abre todos los días del año, de 9.00 a 19.00 horas, con la última entrada disponible a las 16.00.
Según los precios vigentes en 2026, la entrada general cuesta 22,90 euros para adultos y 12,90 euros para niños, e incluye aparcamiento, acceso a la piscina temática, el paseo en carro de caballos y todos los espectáculos del día. La visita completa suele ocupar entre dos y tres horas, aunque quienes quieran ver más de un pase del show pueden alargarla sin problema.
Un reconocimiento reciente y una agenda que no para
Fort Bravo no solo vive del pasado. Este mismo año, el parque ha sido reconocido como Mejor Empresa de Servicios Turísticos por la Asociación Española de Turismo Rural (ASETUR), un premio que ya contamos en SpanishWestern y que consolida su papel como referente del turismo rural, más allá de su valor puramente cinematográfico.
La agenda del desierto tampoco da tregua en este último tramo de 2026: del 1 al 3 de octubre, Fort Bravo acoge la nueva edición del Tabernas Desert Rock Fest, un festival de formato reducido centrado en el stoner y el hard rock que aprovecha el escenario del poblado para sus conciertos; y del 8 al 12 de octubre, Tabernas será sede de la 16ª edición del Almería Western Film Festival, el certamen que cada año reúne en la zona a la comunidad internacional del western.
Entre rodajes que no cesan, un reconocimiento institucional recién estrenado y una agenda cultural que no deja de crecer, Fort Bravo demuestra que, más de sesenta años después de que se levantara el primer decorado para Sergio Leone, el oeste de Almería sigue sin ser un decorado vacío. Sigue siendo, como recuerda la propia empresa, historia viva.
Vídeo: así es Fort Bravo
Para quien quiera hacerse una idea más completa antes de visitarlo, este es el vídeo promocional oficial de Fort Bravo, con imágenes del poblado, sus espectáculos y el Desierto de Tabernas:
Más información y venta de entradas, en la web oficial de Fort Bravo.





