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🤠 El hombre que durante más de cuatro décadas mantuvo vivo el decorado western más antiguo de Europa ha muerto. Rafael Molina, propietario y alma de Fort Bravo-Texas Hollywood, el poblado del oeste del desierto de Tabernas (Almería), falleció el martes 29 de septiembre de 2026 a los 74 años, según confirmó La Voz de Almería.

🤠 Quién era Rafael Molina

Nacido en Enguera (Valencia) en 1952, Rafael Molina se incorporó al cine a mediados de los años setenta. Durante veinticinco años trabajó como especialista, caballista y doble de riesgo en series y películas como «Curro Jiménez», «Las aventuras del joven Indiana Jones» o «Conan, el bárbaro», moviéndose entre rodajes españoles y coproducciones europeas en una época en la que Almería ya era plató habitual del cine de acción y de aventuras.

Ese oficio de especialista fue lo que le llevó, en 1981, a comprar junto a Paco Ardura el poblado original construido en los años sesenta en pleno Desierto de Tabernas. Un año después fundó Decorados Cinematográficos Almería y abrió el recinto al público, con una entrada que entonces costaba 25 pesetas. En los años noventa el lugar pasó a llamarse Texas Hollywood, y en 2008 sumó definitivamente el nombre de Fort Bravo con el que se le conoce hoy.

En 1984, apenas dos años después de abrir el recinto al público, Molina puso en marcha los primeros espectáculos de especialistas en directo: duelos, atracos a diligencias y caídas de caballo que convirtieron una simple visita turística en algo parecido a asistir a un pequeño rodaje en tiempo real. Ese formato, que otros poblados del desierto de Tabernas acabarían copiando con el tiempo, sigue siendo hoy la base del espectáculo que atrae a miles de visitantes cada temporada.

Jinetes durante el espectaculo del oeste en Fort Bravo
El espectáculo de especialistas, herencia directa del propio oficio de Molina.

No era un detalle menor que esos espectáculos los diseñara alguien que había sido especialista profesional: Molina sabía exactamente qué caída, qué disparo de fogueo o qué vuelco de diligencia resultaba espectacular sin poner en riesgo real a quien lo ejecutaba, un equilibrio que no siempre es fácil de mantener en un espectáculo que se repite varias veces al día durante toda la temporada turística.

Rafael Molina, propietario y gerente de Fort Bravo, junto al actor Terence Hill en julio de 2025
Rafael Molina junto al actor Terence Hill en Fort Bravo, en julio de 2025. Foto: La Voz de Almería.

🎬 Cuatro décadas de cine, publicidad y televisión en Fort Bravo

Bajo la gestión de Rafael Molina, Fort Bravo se convirtió en el decorado western más grande y más antiguo de Europa que ha seguido en activo de forma ininterrumpida. Por sus calles de tierra y sus fachadas de madera pasaron largometrajes como «Esos locos cuatreros», «Un dólar por los muertos», «800 balas», «Blueberry», «Los hermanos Sisters» o «Lucky Luke», además de series tan distintas entre sí como «Doctor Who», «Penny Dreadful» o, más sorprendente todavía, «La que se avecina».

También se rodaron allí videoclips de Depeche Mode, Sting, Camela o Joaquín Sabina, y anuncios tan recordados en España como el spot de Pepsi dirigido por Tarsem Singh en 2002 con futbolistas como Beckham, Raúl o Roberto Carlos. Pocos decorados de cine pueden presumir de un currículum tan variado como el de Fort Bravo.

Molina entendía el lugar como algo más que un negocio turístico. En una entrevista concedida años atrás definió Fort Bravo como «un museo viviente para la historia del cine» y llegó a bromear con que seguiría rodando «aunque sea en una silla de ruedas». Esa mezcla de taquilla turística y plató activo es, precisamente, lo que ha permitido que el poblado sobreviva donde otros decorados de la época dorada del western en Almería no lo consiguieron.

De los tres grandes poblados que quedan en el Desierto de Tabernas, Fort Bravo es el único que ha mantenido el mismo propietario y la misma gestión ininterrumpida desde los años ochenta. Frente a él, Western Leone lleva años cerrado y a la venta, mientras que MiniHollywood Oasys pertenece a un grupo empresarial distinto centrado en el turismo de parque temático. Esa diferencia de modelo explica en parte por qué Fort Bravo ha conservado un perfil más cercano al rodaje real y menos al parque de atracciones puro.

Vista general del poblado del oeste de Fort Bravo en el Desierto de Tabernas
Vista general del poblado de Fort Bravo, en el Desierto de Tabernas (Almería).

🎥 El reencuentro con Terence Hill, su último gran rodaje

Molina llegó a entablar amistad con algunos de los grandes nombres que pasaron por su poblado, entre ellos Sancho Gracia y el actor italiano Terence Hill, habitual del spaghetti western junto a Bud Spencer. Precisamente con Hill compartió uno de sus últimos proyectos: en julio de 2025 el actor volvió a Fort Bravo para rodar «El genio», y este mismo año, ya en 2026, regresó de nuevo al desierto de Almería para protagonizar «The Socceritos», un cortometraje publicitario ligado al Mundial de Fútbol 2026 rodado en el propio poblado.

Ese rodaje cerraba, de alguna manera, un círculo que había empezado en el propio Fort Bravo en 1969, cuando Hill y Bud Spencer filmaron allí una de sus primeras películas juntos. Que el decorado siguiera recibiendo, más de medio siglo después, a los mismos actores que ayudaron a hacerlo famoso dice mucho del cuidado con el que Molina mantuvo vivo el lugar.

Calle principal de los decorados de cine de Fort Bravo en Tabernas
Calle principal de los decorados de Fort Bravo, escenario de cientos de rodajes desde los años sesenta.

🏅 Su vínculo con el Almería Western Film Festival

La muerte de Rafael Molina también deja huella en el Almería Western Film Festival, el certamen que cada octubre llena Tabernas de cine y de aficionados al género. Fort Bravo figura entre las instituciones que respaldan el festival, con Molina y su hijo, Rafael Molina jr., como directores del poblado dentro de su organigrama. El propio festival ha señalado que «su pasión, su entrega y su compromiso con el cine y con el desierto de Tabernas dejan una huella imborrable», mientras que el alcalde de Tabernas, José Díaz, ha destacado su papel a la hora de conservar el legado fílmico local y de ayudar a impulsar el festival.

Con la decimosexta edición del AWFF celebrándose apenas unos días después de su muerte, del 8 al 12 de octubre, es previsible que el festival le dedique algún tipo de recuerdo o mención especial, aunque de momento no se ha anunciado ningún homenaje formal. La edición de este año ya tenía previsto un «Leone in Memoriam» por el 60 aniversario de «El bueno, el feo y el malo», con una lápida dedicada a Eli Wallach en Tabernas; no sería extraño que el festival aproveche ese mismo marco para sumar un recuerdo a Molina, figura mucho más cercana y cotidiana para el propio certamen que cualquiera de los actores homenajeados.

La noticia también ha corrido rápido entre los aficionados al spaghetti western y al cine rodado en Almería, un colectivo que en los últimos años ha ido documentando con cariño cada rincón de Fort Bravo, desde sus fachadas hasta los nombres de sus calles. Para ese público, Molina no era solo el dueño de un negocio turístico, sino la persona que respondía personalmente muchas de las preguntas sobre la historia del lugar cuando algún periodista o investigador se acercaba a preguntar.

👨‍👩‍👦 Qué pasará ahora con Fort Bravo

Según el propio organigrama del festival, Rafael Molina ya compartía la dirección de Fort Bravo con su hijo, Rafael Molina jr., desde hace tiempo, lo que apunta a una continuidad familiar en la gestión del poblado. Molina había comprado recientemente la parte que aún correspondía a su antiguo socio, Paco Ardura, convirtiéndose en el único propietario del recinto poco antes de su muerte, un detalle que añade cierta carga simbólica al momento en el que se produce su fallecimiento.

Ni La Voz de Almería ni el resto de medios que han recogido la noticia han precisado la causa del fallecimiento. El velatorio está previsto para el 30 de septiembre a las 13:00h en el Tanatorio Sol de Portocarrero de Almería, con misa funeral esa misma noche, a las 21:00h.

Para el visitante habitual de Fort Bravo, el cambio generacional puede que ni siquiera se note en lo inmediato: los espectáculos de vaqueros, el poblado y el propio ritmo de las visitas guiadas llevan tiempo funcionando con un equipo amplio de especialistas y guías, no solo con Molina al frente. Lo que sí queda en el aire, al menos por ahora, es quién asumirá públicamente ese papel de memoria viva del lugar que él ejercía casi sin proponerselo, respondiendo dudas de prensa, investigadores y aficionados al género.

📰 Una pérdida para la memoria del western en Almería

La figura de Rafael Molina se suma, en apenas unas semanas, a una lista dolorosamente larga de despedidas ligadas al western: primero fue el actor Richard Harrison, después Jon Cypher, y ahora el hombre que durante más de cuarenta años abrió cada mañana las puertas de Fort Bravo. Pocas personas han estado tan directamente implicadas en que el desierto de Tabernas siga siendo, medio siglo después de Sergio Leone, un lugar donde todavía se puede rodar un western de verdad.

¿Sabrá Fort Bravo mantener ese mismo espíritu ahora que su fundador y gestor histórico ya no está? La cobertura completa de la noticia, con más detalles sobre su biografía y el funeral, puede consultarse en La Voz de Almería.

Autor del artículo: Jose Luis de Vicente
Fotografía de Cementerios Golden City, localización de rodaje western
Fotografía de Cementerios Golden City, localización de rodaje western

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