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Subido por: Jose Luis De Vicente Blazquez
- Fecha de Creación:
- Fecha de Actualización: 26 de octubre de 2026
🎩 El Cheyenne Frontier Days Old West Museum, en Wyoming, celebrará el próximo 6 de noviembre su primera Black Hat Gala, una noche de etiqueta vaquera con cena, subastas y un premio nuevo dedicado a quienes han cuidado el patrimonio del Oeste. El museo, guardián de la memoria del rodeo más famoso de Estados Unidos, quiere que esta cita se convierta en tradición anual y que lo recaudado sirva para crecer con nuevas exposiciones y una sala de aprendizaje interactiva.

🎩 Black Hat Gala: una noche de gala con sombrero negro
La primera Black Hat Gala se celebrará el viernes 6 de noviembre de 2026 en el Cheyenne Frontier Days Event Center, el gran recinto de eventos del complejo de Frontier Days, en el 1230 de la West 8th Avenue de Cheyenne. Las puertas abrirán a las 17:00 y el programa arrancará a las 18:30, hora local.
El código de vestimenta lo dice todo: «Western Formal Attire», es decir, etiqueta al estilo del Oeste. Sombreros de fieltro, botas de gala, chalecos, corbatas de lazo y vestidos largos con aire fronterizo serán el uniforme de una velada pensada para mezclar elegancia y tradición vaquera, algo muy habitual en las grandes citas benéficas del Oeste americano.
La organización ha preparado una cena gourmet con postre especial, una subasta en vivo, una subasta silenciosa y un «whiskey pull», una dinámica de recaudación muy popular en Estados Unidos en la que los asistentes compran la oportunidad de llevarse a ciegas una botella de whisky, que puede ser una marca corriente o una pieza de colección.
La directora ejecutiva del museo, Josie Molloy, define la gala como una oportunidad para que la comunidad invierta en el futuro del museo.
🏆 Un premio nuevo para la familia Lummis
El momento central de la noche será la entrega del primer Raymond C. Kinter Western Heritage Award, un galardón creado para reconocer a personas u organizaciones con un compromiso excepcional con la preservación y la promoción del patrimonio del Oeste.
El primer premiado no será una persona, sino una familia: los Lummis. Su vínculo con el museo viene de lejos, ya que Enid Lummis fue una de las socias fundadoras de la institución. Según el museo, la familia ha estado ligada durante generaciones a la agricultura, la historia local, la educación y la propia organización de Cheyenne Frontier Days.
Que el primer premio vaya a una familia pionera del museo no es casual: la gala nace precisamente para mirar al futuro sin olvidar a quienes levantaron la institución desde sus inicios.
💵 Entradas, patrocinios y a qué se destinará lo recaudado
Según North Forty News, las entradas generales cuestan 200 dólares, mientras que los miembros del museo pueden asistir por 175 dólares. Para empresas y grupos existe la opción de patrocinar una mesa completa por 2.500 dólares. La venta se gestiona a través de la web del museo, en la sección dedicada a la gala.
El dinero recaudado irá destinado a sostener las operaciones diarias del museo, sus exposiciones históricas y sus programas educativos. Pero el gran objetivo es otro: crear una nueva sala de aprendizaje con experiencias interactivas, pensada sobre todo para que escolares y familias descubran la historia del Oeste de una forma más práctica y cercana.

🐎 Un museo con 150 carruajes y un Salón de la Fama
El Cheyenne Frontier Days Old West Museum abrió sus puertas en 1978 dentro del recinto del famoso rodeo, y es el único espacio del complejo que permanece abierto todo el año. Es una organización sin ánimo de lucro dedicada a conservar e interpretar la historia de Cheyenne, de Wyoming, del propio festival y del Oeste americano en general.
Su joya es la colección de vehículos de tracción animal: cerca de 150 carruajes, diligencias y carretas, una de las mayores de su tipo en todo el país. Algunos de ellos no son piezas estáticas, sino que todavía salen a la calle cada verano para participar en los desfiles de Frontier Days.
El museo alberga además el Salón de la Fama de Cheyenne Frontier Days, que reconoce a personas, animales y organizaciones que han dejado huella en el rodeo. En la lista figuran vaqueros legendarios, pero también estrellas de la música country como Johnny Cash, Reba McEntire, George Strait o Garth Brooks, una prueba del peso que la música ha tenido siempre en las noches del festival.
Completan la colección sillas de montar, hebillas de campeón, sombreros, ropa de pioneros, fotografías históricas y una notable selección de arte del Oeste y arte popular.
🤠 Cheyenne Frontier Days, «el padre de todos ellos»
Para entender la importancia del museo hay que entender el evento que lo justifica. Cheyenne Frontier Days nació el 23 de septiembre de 1897, cuando un grupo de empresarios locales, con el apoyo del ferrocarril Union Pacific, organizó una jornada con monta de caballos salvajes, lazo, desfiles y espectáculos. Los trenes especiales llevaron a cientos de visitantes a la ciudad.
En aquellos primeros años, los rancheros patrocinaban a sus propios vaqueros y cruzaban apuestas entre ellos. En 1905 se fijaron reglas y un sistema de puntuación para los jueces, y con el tiempo el festival creció hasta ocupar la última semana completa de julio, con desfiles, conciertos y carnaval. La edición de 2026 se celebró del 17 al 26 de julio.
Hoy se le conoce como «The Daddy of ‘em All», el padre de todos los rodeos, y es uno de los eventos al aire libre más veteranos de Estados Unidos dedicados a la cultura vaquera.
🏇 Steamboat, el caballo que nadie podía montar

Entre las historias que guarda el museo, ninguna es tan querida en Wyoming como la de Steamboat, un caballo negro famoso porque casi nadie lograba aguantar sobre su lomo. Su última aparición en Frontier Days fue en 1912, murió en 1914 y, según la leyenda local, está enterrado en los propios terrenos del parque.
Su silueta encabritada, con el jinete Clayton Danks encima, inspiró el logotipo del «Bucking Horse and Rider», el caballo y jinete que aparece en las matrículas de Wyoming y en la moneda de 25 centavos del estado. Danks, ganador de varias competiciones del festival antes de 1910, está también ligado al museo: en 2013 su familia donó la silla de montar que ganó en 1907.
Esa mezcla de historia real y leyenda es exactamente lo que el museo quiere preservar con iniciativas como la Black Hat Gala.
🇪🇸 Del rodeo de Wyoming a los poblados de Almería
Para el aficionado español, la Black Hat Gala es un buen recordatorio de cómo Estados Unidos protege su patrimonio del Oeste: museos especializados, sostenidos en buena parte por donaciones de la comunidad, que conservan desde carruajes hasta sillas de montar. Ya vimos algo parecido en el Museo Nacional del Cowboy de Oklahoma o en la jornada West Fest del Booth Western Art Museum.
En España, ese patrimonio es sobre todo cinematográfico y vive en lugares como los poblados de Tabernas, el recuerdo de Golden City en Hoyo de Manzanares o los decorados perdidos de la sierra madrileña. Quizá la lección de Cheyenne sea que la memoria del Oeste también se cuida con ideas sencillas: implicar a la comunidad, premiar a quienes la mantienen viva y convertir la recaudación en espacios educativos para las nuevas generaciones.
¿Te pondrías el sombrero negro para una gala así? ¿Crees que los poblados y museos del western en España deberían copiar la fórmula? Te leemos en los comentarios. 🎩
Fuente: North Forty News y Cheyenne Frontier Days Old West Museum.







