Elemento gráfico de plantilla — Spanish Western

🔎 Casi sesenta años después de que se apagaran los focos, una pieza real del rodaje de «El bueno, el feo y el malo» ha vuelto a salir a la luz, y no en un archivo de cine ni en una subasta de coleccionistas, sino en la vitrina de un museo militar donde llevaba décadas pasando completamente desapercibida. Se trata de un cañón del siglo XIX que Clint Eastwood tuvo delante de la cámara durante el verano de 1966, cuando Sergio Leone convirtió varios rincones de España en su particular versión del Lejano Oeste.

🎬 Un descubrimiento que nadie esperaba

Clint Eastwood durante el rodaje de El bueno, el feo y el malo en España en 1966
Clint Eastwood durante el rodaje de ‘El bueno, el feo y el malo’, dirigida por Sergio Leone en 1966.

El hallazgo tiene nombre propio: Diego Montero, miembro de la Asociación Cultural Sad Hill, el colectivo que desde hace años mantiene viva la memoria del rodaje en Burgos. Comparando el libro Behind the Scenes of Sergio Leone’s The Good, the Bad and the Ugly, del documentalista Peter J. Hanley, con los fondos del Museo Histórico Militar de Cartagena, Montero identificó una pieza que llevaba años expuesta como un objeto militar más: un cañón Whitworth de 75 milímetros, fabricado en Mánchester en 1873, con el número de inventario MUE-5410. Según los responsables del museo, no se trata de un modelo parecido, sino exactamente del ejemplar que aparece en pantalla.

⚔️ Un arma real para recrear una guerra que no era suya

Paisajes españoles usados como localizaciones de El bueno, el feo y el malo
La película se rodó entre Burgos, Almería, Madrid y Granada.

«El bueno, el feo y el malo» transcurre en torno a 1862, durante la Guerra Civil estadounidense. El cañón identificado en Cartagena, sin embargo, se fabricó en 1873, once años después de que terminara ese conflicto. Un anacronismo que en pantalla funciona a la perfección, pero que sobre el papel resulta casi cómico: el equipo de Sergio Leone pidió al Museo del Ejército de Madrid varios cañones y morteros originales de los siglos XVIII y XIX para vestir sus escenas de batalla, y entre el material trasladado bajo custodia militar hasta Burgos apareció esta pieza británica, vinculada en realidad a las Guerras Carlistas españolas.

El responsable de seleccionar aquel arsenal fue Giancarlo Santi, ayudante de dirección de Leone, que se inspiró en fotografías reales de la Guerra de Secesión para buscar piezas de aspecto similar. El cañón Whitworth, con su característica ánima hexagonal —pensada para el proyectil «pepino» que llevaba ese mismo nombre por su forma—, encajaba perfectamente en la estética que buscaba el director italiano, aunque su verdadero pasado militar nada tuviera que ver con el Oeste americano.

🏛️ De las Guerras Carlistas a una vitrina en Cartagena

Ilustración de un cañón Whitworth usado durante las Guerras Carlistas en 1875
Un cañón Whitworth como el usado por los carlistas en Navarra, en una ilustración de época.

Antes de ser identificado como pieza cinematográfica, el cañón ya era considerado una rareza dentro de la colección del museo cartagenero, precisamente por su ánima hexagonal, poco habitual en la artillería española del siglo XIX. Lo llamativo es que nadie había relacionado nunca ese objeto con el rodaje de Leone: pasó décadas a la vista de miles de visitantes sin que ninguno supiera que Clint Eastwood lo había tenido delante de la cámara.

El presidente de la Asociación Cultural Sad Hill, Sergio García, ha comparado la emoción del hallazgo con la que sentiría Indiana Jones al encontrar el Arca Perdida: para el público general será solo un cañón antiguo, pero para los seguidores de la trilogía del dólar es una pieza cargada de simbolismo.

🗺️ El mapa español de «El bueno, el feo y el malo»

Cementerio de Sad Hill construido en Burgos para El bueno, el feo y el malo
El cementerio de Sad Hill, construido en Burgos para la escena final.

El cañón de Cartagena suma ahora una parada más a la ya de por sí extensa geografía española de la película: el valle del Arlanza y el cementerio de Sad Hill, en Burgos; el desierto de Tabernas, en Almería; la sierra madrileña; y la zona de La Calahorra, en Granada. Entre esos escenarios destacan:

  • El cementerio de Sad Hill, construido expresamente para el duelo final y recuperado por vecinos y voluntarios tras décadas de abandono.
  • El valle del Arlanza y el entorno de Santo Domingo de Silos, escenario de algunas de las secuencias más recordadas.
  • El desierto de Tabernas, plató natural de buena parte de la trilogía del dólar.
  • La localización de La Calahorra, en Granada, y varios enclaves de la sierra de Madrid.

No es solo una curiosidad de archivo: es una prueba física de cómo España, entre atrezzo prestado por el Ejército y paisajes que se hacían pasar por Nuevo México, ayudó a fabricar el imaginario del Oeste que millones de espectadores siguen asociando a Clint Eastwood, al poncho verde y a la música de Ennio Morricone.

🧥 El poncho que nunca se lavó

Sergio Leone junto a Clint Eastwood durante el rodaje de El bueno, el feo y el malo en 1966
Sergio Leone junto a Clint Eastwood en 1966, el año en que la película terminó de convertirlo en el ‘Hombre Sin Nombre’.

Cuando se estrenó en 1966, «El bueno, el feo y el malo» no fue recibida como la obra maestra que hoy se considera. Con el tiempo se convirtió en el gran título del spaghetti western y en la culminación de la trilogía del dólar. Parte de ese mito se construyó con decisiones muy poco glamurosas: el característico poncho verde de Eastwood, comprado en California, adquirió su textura definitiva gracias al polvo y al sol de Almería, y el actor nunca permitió que se lavara para mantener la esencia de un personaje curtido por el clima español.

El cañón de Cartagena recuerda, precisamente, que el cine también se compone de objetos físicos que sobreviven a los decorados: piezas que a veces esperan años en la sala de un museo a que alguien las mire con los ojos adecuados. ¿Cuántas más historias de este tipo seguirán durmiendo, sin identificar, en archivos y colecciones militares españolas?

Autor del artículo: Jose Luis de Vicente
Fotografía de Cementerios Golden City, localización de rodaje western
Fotografía de Cementerios Golden City, localización de rodaje western

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