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🤠 En Oklahoma hay catorce personas que llevan casi treinta años negándose a dejar morir un oficio. Son los artesanos vaqueros de Oklahoma agrupados en la Traditional Cowboy Arts Association (TCAA), y desde el 14 de septiembre exhiben en el Museo Nacional del Cowboy y del Patrimonio del Oeste, en Oklahoma City, más de medio centenar de piezas únicas de sillería, platería, freno y espuela, y trenzado de cuero crudo. La cita, que se prolonga hasta el 18 de octubre con un fin de semana de venta el 25 y 26 de septiembre, es la muestra número veintisiete de una organización nacida por miedo a que su propio oficio desapareciera.

🛠️ Artesanos vaqueros de Oklahoma: el oficio que casi desapareció en 1998

La historia de la TCAA arranca en la primavera de 1998, cuando una docena de artesanos se reunieron en Hayden, Idaho, convencidos de que sus especialidades —la sillería, la forja de frenos y espuelas, la platería y el trenzado de cuero crudo— corrían el riesgo de extinguirse igual que las grandes rutas de ganado. El plan no era solo exhibir su trabajo, sino crear una cultura de mentoría que conectara a los maestros con las nuevas generaciones antes de que el conocimiento se perdiera para siempre.

Según relata la revista Western Art & Architecture, el platero canadiense Scott Hardy, uno de los doce fundadores y todavía hoy miembro activo, recuerda aquella primera reunión con una frase sencilla: «en los primeros quince minutos, ya había armonía». De aquel encuentro nació no solo la asociación, sino también su exposición anual, que hoy es la cita de referencia para el coleccionismo de arte funcional del Oeste americano.

Hebilla de plata de artesanos vaqueros de Oklahoma, TCAA 2026
Hebilla de plata de Scott Hardy, con caballo y jinete esculpidos en oro de 14 quilates, para la TCAA Exhibition & Sale 2026. Foto: Western Art & Architecture.

🔨 Cuatro oficios, una sola cultura del Oeste

Lo que exhiben los artesanos vaqueros de Oklahoma no son piezas decorativas sin uso, sino herramientas de trabajo llevadas al límite de la artesanía. La sillería transforma el cuero de vaca en sillas de montar pensadas para resistir jornadas enteras a caballo, con tallados y conchas de plata que convierten cada pieza en un objeto irrepetible. La forja de frenos y espuelas exige precisión milimétrica para que el jinete pueda guiar al caballo con el mínimo gesto, mientras que la platería añade el componente puramente artístico: hebillas, adornos y detalles en oro y plata que narran historias familiares o momentos concretos de la vida de cada artesano.

El cuarto oficio, el trenzado de cuero crudo, es quizás el más artesanal de todos: a partir de pieles curtidas por el propio artesano, se trenzan riendas, cabestros, jáquimas y fustas con nudos y remates que pueden tardar semanas en completarse. Todos ellos comparten un mismo principio, resumido por el propio Hardy: «estas piezas no solo dan placer a quien las posee, también rompen la barrera entre la función y el arte».

«Cuando entras en el museo y ves cincuenta o sesenta piezas juntas, literalmente puedes sentir la energía de la sala. No vas a encontrar nada parecido en ningún otro sitio.» — Scott Hardy, platero y miembro fundador de la TCAA.
Jaquima de cuero trenzado a mano por artesanos vaqueros de Oklahoma
Jáquima de cuero crudo trenzada por Nate Wald, de la colección personal del artesano.

👩‍🎨 Carol Gessell, la primera mujer en las filas de la TCAA

Entre los catorce miembros activos de la asociación, la sillera de Montana Carol Gessell ocupa un lugar especial: se convirtió en 2025 en la primera mujer admitida como miembro de pleno derecho de la TCAA, después de veintisiete años dedicada al trabajo del cuero y de completar una beca formativa junto a sillar maestros de la organización. De niña aprendía a hacer arreos para sus caballos de juguete con un kit de cuero Tandy; hoy construye sillas inspiradas en los cuadros de Charlie Russell, con flores talladas a mano que rinden homenaje a las comunidades nativas americanas.

La pieza que le abrió las puertas de la asociación, una silla de estilo californiano con estribos tipo tapadero, acabó expuesta en el Craft in America Center de Los Ángeles antes de volver a Oklahoma para la muestra de este año. «Era un bonito adorno en mi casa», bromea Gessell, «pero me alegro de que terminara en el museo».

Silla de montar artesanal de Carol Gessell, TCAA 2026
Silla de montar de Carol Gessell, inspirada en las pinturas de Charlie Russell, para la TCAA Exhibition & Sale 2026. Foto: Western Art & Architecture.

🎓 Becas y mentoría: así se transmite el oficio a la siguiente generación

Más allá de la exposición anual, la TCAA sostiene un programa de becas que empareja a artesanos emergentes con maestros consolidados durante un año completo de formación. Varios de los miembros actuales, como el platero Beau Compton o el forjador de frenos Troy Flaharty, empezaron precisamente como becarios antes de convertirse en miembros de número.

El caso de Compton resume bien el espíritu de la asociación: tras conocer al legendario Vic Vasquez recién salido del instituto, este le obligó a aprender primero platería antes de tocar un freno. Compton tardó quince años más, entre trabajos de rodeo y ferrocarril, en poder dedicarse por completo a la plata. En 2014 ganó la beca de la TCAA y estudió bajo la tutela de Scott Hardy y Mark Drain; dos años después se convirtió en el primer becario invitado a ser miembro de pleno derecho. Este año cumple una década llevando sus piezas a la muestra.

Busto de cabeza de toro esculpido en plata por Beau Compton
Busto de cabeza de toro tallado en un bloque sólido de plata por Beau Compton.

🏛️ El Museo Nacional del Cowboy, epicentro permanente de la cultura vaquera

La cita de los artesanos vaqueros de Oklahoma llega, además, en un año especialmente activo para el Museo Nacional del Cowboy y del Patrimonio del Oeste. El propio museo estrenó hace unas semanas la sede fija del Salón de la Fama de la PBR, consolidando su papel como punto de encuentro de todas las disciplinas del mundo vaquero, desde el rodeo profesional hasta la artesanía tradicional. Meses antes había inaugurado también una experiencia inmersiva sobre la vida del cowboy narrada por Tom Selleck, que sigue en cartel hasta mayo de 2027.

Con estas piezas convivendo bajo el mismo techo —el patrimonio del rodeo, la narración inmersiva y ahora la artesanía viva de la TCAA—, Oklahoma City se confirma como una de las capitales culturales del Oeste americano contemporáneo, en las antípodas geográficas del wéstern europeo que se rodó en el desierto de Tabernas, pero heredera de la misma mitología que ambos territorios han sabido convertir en motor turístico y cultural.

💵 Hebillas de 50.000 dólares: cuando la herramienta de trabajo se convierte en pieza de coleccionista

El fin de semana de venta del 25 y 26 de septiembre es el otro gran atractivo de la cita. Cada miembro activo de la TCAA se compromete a presentar al menos tres piezas de la máxima calidad posible, y el resultado son objetos que alcanzan cifras impensables para una simple hebilla o una bandeja de aperitivos: en ediciones recientes se han visto piezas valoradas en 50.000 y hasta 35.000 dólares, competitivas con el arte contemporáneo de galería.

El bit-and-spur maker tejano Wilson Capron, miembro de la asociación desde 2004 y descendiente de una familia que llevó ganado desde Kansas en 1880, resume el criterio con el que trabajan estos artesanos: primero la función —¿sirve?, ¿es cómodo para el caballo?— y solo después la artesanía, el terreno en el que cada uno cuenta su propia historia grabada en acero, plata u oro. Sus espuelas de la serie «Cattle Drive», con calaveras de longhorn en plata esterlina, incorporan directamente los hierros de marcar ganado de su propia familia.

El rawhide braider Nate Wald, ganadero de Montana y miembro desde 1999, representa la otra cara del oficio: prepara él mismo las pieles de su propia cabaña antes de trenzarlas en riendas, jáquimas y fustas que después usan jinetes de la disciplina de caballo de trabajo en competiciones como la Celebration of Champions de Fort Worth. Sus piezas no son solo objeto de colección: siguen usándose a diario en el trabajo real con el ganado, el mismo uso para el que se inventaron estos oficios hace más de un siglo.

🌍 Un eco lejano del mundo vaquero que también existe en España

Para el lector español, la figura de estos artesanos vaqueros de Oklahoma tiene un eco curioso en las tradiciones ganaderas propias, desde los aparejos de cuero de los vaqueros de las marismas del Guadalquivir hasta la platería de los arreos tradicionales de las ferias andaluzas. Aunque nada tiene que ver directamente con el wéstern europeo rodado en Almería o en la sierra de Madrid, comparte la misma raíz: la del oficio ganadero convertido en cultura material, capaz de generar tanto interés como el propio cine que ha inmortalizado a los vaqueros del Oeste sobre la pantalla.

¿Qué tienen en común un platero de Saskatchewan, una sillera de Montana y un forjador de Arizona? Que los tres han decidido que el oficio del vaquero no se cierre en un cajón de museo, sino que siga vivo en sus propias manos. La pregunta que deja esta edición número veintisiete es si la siguiente generación de artesanos vaqueros de Oklahoma estará a la altura del legado que están recibiendo.

Autor del artículo: Jose Luis de Vicente
Fotografía de Cementerios Golden City, localización de rodaje western
Fotografía de Cementerios Golden City, localización de rodaje western

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