
-
Subido por: Jose Luis De Vicente Blazquez
- Fecha de Creación:
- Fecha de Actualización: 6 de octubre de 2026
🏜️ Caballería desfilando en formación, carromatos de cocina humeando junto al río, un rebaño de camellos del Ejército de los Estados Unidos y casi dos siglos de historia fronteriza condensados en un fin de semana. Eso es lo que promete Fort Griffin Living History Days, el evento de recreación histórica que los días 9 y 10 de octubre de 2026 transporta a los visitantes del fuerte de Albany, Texas, de vuelta a 1876, el año del Centenario de la nación.
🤠 Qué es Fort Griffin Living History Days 2026
Fort Griffin Living History Days es un evento anual organizado por la Texas Historical Commission en el propio Fort Griffin State Historic Site, a las afueras de Albany, en el condado de Shackelford. La edición de 2026 se celebra el viernes 9 y el sábado 10 de octubre, en horario de 9:00 a 16:00 ambos días, con entrada de 10 dólares para adultos y acceso gratuito para niños y grupos escolares.
El programa invita a los visitantes a «retroceder hasta 1876, el año del Centenario de la nación», con demostraciones de vida fronteriza que incluyen desfiles de caballería, ejercicios de artillería, ganado longhorn, carromatos de cocina («chuckwagons»), juegos de época y música en directo, con actuaciones confirmadas de Devon Dawson y Jessie Robertson, Teresa Burleson, Stan Mahler y la violinista Michelle Kuhlman, además de recitales de poesía vaquera.

🐫 El protagonista más insólito: el Army Camel Corps
Entre todas las demostraciones programadas, la que más llama la atención de quien no conoce la historia del fuerte es la presencia del Army Camel Corps, el cuerpo de camellos que el Ejército de los Estados Unidos experimentó como animal de carga en el suroeste desértico a mediados del siglo XIX. La idea, impulsada en la década de 1850 por el entonces secretario de Guerra Jefferson Davis, buscaba un animal capaz de moverse por terrenos áridos donde los caballos y las mulas sufrían más.
El experimento se abandonó con el estallido de la Guerra Civil, pero su recuerdo sigue vivo en recreaciones como esta, donde los camellos comparten protagonismo con la caballería tradicional. Es un detalle que conecta directamente con el espíritu de curiosidad histórica que persigue este tipo de eventos: no solo mostrar lo que todo el mundo imagina del Salvaje Oeste, sino también sus episodios más extraños y menos conocidos.
Los animales originales, importados desde Oriente Medio y el norte de África, acabaron vendidos o liberados tras la disolución del cuerpo militar, y durante décadas circularon leyendas sobre camellos salvajes avistados en el desierto de Texas y Arizona, alimentando un folclore fronterizo casi tan singular como el de los propios vaqueros. Recrear ese episodio en Fort Griffin es, en ese sentido, rescatar una pieza de la historia del Oeste que rara vez aparece en el cine clásico del género.
El evento forma parte, además, de las celebraciones en torno al 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, que en 2026 impulsa en todo el país una oleada de recreaciones históricas centradas en la frontera y en la vida de finales del siglo XIX.
🐂 Caballería, artillería y carromatos: un día en 1876
Más allá del Camel Corps, el grueso de la programación recrea la rutina de un puesto militar de frontera en pleno Centenario. Los visitantes pueden ver ejercicios de artillería, desfiles de caballería con uniformes de época, demostraciones con el ganado longhorn que todavía hoy pasta en los terrenos del parque, y los característicos carromatos de cocina o «chuckwagons» que durante décadas alimentaron a vaqueros y soldados en las largas rutas de ganado.

El sábado, además, se suma un festival de vinos de la ruta Texas Forts Trail y food trucks para el público general, mientras que el viernes está pensado específicamente para grupos escolares y de educación en casa, que pueden reservar su visita educativa llamando directamente al parque. Es una fórmula que combina turismo familiar, educación histórica y, de fondo, la misma estética de frontera que ha alimentado durante más de un siglo al género western en el cine.
Fort Griffin forma parte, de hecho, del Texas Forts Trail Region, una ruta turística oficial que enlaza una treintena de fuertes y puestos militares del siglo XIX repartidos por el centro-oeste de Texas, desde Fort Phantom Hill hasta Fort Concho. La región organiza actividades conjuntas durante todo el año, pero Living History Days es, con diferencia, el fin de semana en el que Fort Griffin concentra más actividad y más visitantes de fuera del condado.
🏚️ Fort Griffin y «The Flat»: el pueblo más salvaje del Oeste
El propio Fort Griffin tiene una historia que encaja a la perfección con el imaginario del western clásico. Fundado el 31 de julio de 1867 por el teniente coronel Samuel D. Sturgis bajo el nombre de Camp Wilson, fue rebautizado poco después en honor al general Charles Griffin y sirvió como base clave durante la Guerra del Río Rojo de 1874. Casi todas sus construcciones originales eran cabañas de troncos («picket huts»), lejos de las fortalezas de piedra que suele imaginar el cine.
A los pies del fuerte creció un asentamiento civil conocido como «The Flat» o «Hide Town», descrito por historiadores como uno de los pueblos más salvajes de todo el Oeste americano: un hervidero de cazadores de búfalos, comerciantes de pieles, vaqueros de ganado longhorn y jugadores, por el que llegaron a pasar nombres tan legendarios como Wyatt Earp y Doc Holliday. El fuerte fue finalmente abandonado en mayo de 1881, cuando el Ejército determinó que ya no era necesario para la defensa de la frontera, justo cuando la desaparición de los bisontes y la llegada del ferrocarril acababan también con el comercio de pieles que había dado vida al pueblo.

🐎 Un rebaño con 70 años de historia propia
Fort Griffin State Historic Site no vive solo del recuerdo de su pasado militar: desde hace más de setenta años alberga una de las manadas oficiales de ganado Texas Longhorn del estado, con alrededor de 250 cabezas que pastan libremente por el parque durante todo el año, no solo durante el fin de semana de recreación histórica. Se trata de una de las pocas líneas genéticas que conservan las características originales del longhorn que recorrió las grandes rutas de ganado del siglo XIX, antes de que la cría selectiva orientada a la industria cárnica transformara la raza.
El recinto, declarado Monumento Arqueológico Estatal e incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos, conserva además las ruinas de los antiguos barracones, el comedor y la que se considera la edificación mejor conservada de todo el fuerte: su panadería de piedra. Fuera del fin de semana del evento, el parque ofrece también observación de estrellas -gracias a su bajísima contaminación lumínica-, senderismo, pesca y acampada junto al río Clear Fork del Brazos.
El propio pueblo de Albany, cabecera del condado de Shackelford y apenas un puñado de kilómetros al norte del parque, sigue siendo hoy una localidad ganadera de poco más de 2.000 habitantes que vive buena parte del año del turismo histórico ligado al fuerte. No es casual que cada mes de octubre, coincidiendo con Living History Days, el pueblo reciba a buena parte de los visitantes que después recorren también su conocido Old Jail Art Center o su histórica plaza del condado.

🎟️ Cómo visitar Fort Griffin Living History Days
El evento se celebra en Fort Griffin State Historic Site, en el 1701 de la US Highway 283, en Albany (Texas), con horario de 9:00 a 16:00 los días 9 y 10 de octubre de 2026. La entrada cuesta 10 dólares para adultos y es gratuita para menores y grupos escolares, que pueden reservar su visita educativa a través del propio parque, en el teléfono 325-762-3592. Para quien quiera alargar la visita, el parque cuenta con zonas de acampada junto al río, con mesas de pícnic, parrilla y anillo de fuego en cada parcela.
🌎 De Tabernas a Texas: el western real y el de ficción siguen vivos
Frente a los decorados construidos en el desierto de Tabernas para rodar ficción, Fort Griffin representa el otro extremo del género: la frontera real que décadas después inspiraría al cine. Mientras en Almería poblados como Fort Bravo siguen recreando el western para las cámaras, en Texas son los propios lugares históricos, como Fort Griffin o los oficios tradicionales del vaquero que aún se enseñan en Oklahoma, los que se encargan de mantener viva la memoria de la frontera auténtica.
¿Y si el mejor homenaje al western no fuera una película, sino pasar un sábado de octubre viendo desfilar a la caballería -y a sus camellos- por la misma tierra donde todo aquello ocurrió de verdad? Más información sobre horarios, actividades y reservas educativas está disponible en la página oficial del evento de la Texas Historical Commission.







